Preguntas frecuentes

Una traducción jurada es una traducción con carácter oficial que solo puede realizar un traductor con el título de traductor-intérprete jurado concedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España. A diferencia de las traducciones simples u ordinarias (no oficiales), las traducciones juradas tienen validez legal ante los organismos oficiales. Las traducciones juradas tienen que llevar el sello y la firma del traductor-intérprete jurado y, además, en la última página de la misma debe constar una certificación que acredite dicha traducción jurada.

En España, solo pueden realizar traducciones juradas los traductores habilitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC). Los traductores jurados no son funcionarios públicos; son profesionales independientes autorizados por el MAEC.

Las traducciones realizadas por traductores jurados tienen valor oficial, y así lo establece el Real Decreto 2555/1977, de 27 de agosto por el que se aprueba el Reglamento de la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores (en su redacción modificada por el Real Decreto 2002/2009, de 23 de diciembre,) que en su artículo 6 apartado 1º señala que «Las traducciones e interpretaciones de una lengua extranjera al castellano y viceversa que realicen los Traductores/as-Intérpretes Jurados/as tendrán carácter oficial, pudiendo ser sometidas a revisión por la Oficina de Interpretación de Lenguas las traducciones cuando así lo soliciten las autoridades competentes». Sin embargo, es posible que se soliciten garantías adicionales en función del país/institución de destino/origen donde se presentará documentación.

Además de la traducción jurada de un documento, es posible que te pidan que legalices el documento. La legalización es la certificación de la autenticidad y la legitimidad de un documento para que sea reconocido en el extranjero. Es necesario legalizar los documentos extranjeros que van a presentarse en España y todos los documentos españoles que van a presentarse en el extranjero. La firma y el sello de un Traductor Jurado dan fe de la integridad y la fidelidad de la traducción, pero la legalización certifica la autenticidad del documento original y una vez traducido el documento, certifica la autenticidad de la firma del traductor jurado. Muchos organismos exigen una «traducción jurada legalizada»; pero es necesario aclarar con el organismo receptor que tipo de legalización necesita: del documento original, de la traducción jurada o de ambos. En función del país emisor del documento, el tipo de documento y el país de destino, el proceso para legalizar el documento varía.

Hay varios tipos de legalización, por lo que lo ideal es preguntar a la administración de destino exactamente el tipo de legalización que se requiere: LEGALIZACIÓN ÚNICA O APOSTILLA DE LA HAYA: es un trámite simplificado de legalización, válido entre países firmantes del Convenio de La Haya (entre ellos España), por el que se certifica (se incluye una apostilla) el documento original. A continuación, se realiza la traducción jurada del documento (la traducción de la apostilla no es obligatoria, aunque es recomendable). A continuación, se podrá presentar el documento en el organismo de destino. Para obtener más información, consulta «¿Cómo se obtiene la Apostilla de La Haya?». LEGALIZACIÓN DIPLOMÁTICA O CONSULAR: si el país emisor o destinatario del documento no han firmado al Convenio de La Haya, tendrás que realizar una legalización diplomática o consular, cuyo trámite es más largo complejo. Primero debes legalizar el documento original en la Embajada o Consulado del país emisor. Después de traducirlo, deberás legalizar la Traducción Jurada en el MAEC. Para obtener más información, consulta «¿Cómo se obtiene la legalización del documento original?». LEGALIZACIÓN DE LA TRADUCCIÓN JURADA: es un subtrámite de la legalización diplomática o consular. Es necesaria cuando los documentos legalizados en la embajada o consulado deben presentarse fuera de España. Tras la traducción jurada de los documentos originales, es necesario legalizar dicha traducción ante en el MAEC. Para obtener más información, consulta «¿Cómo se obtiene la legalización de la traducción jurada?».

La Apostilla de La Haya es un sello especial que se incluye en el documento original. Se tramita en el país donde se ha emitido el documento antes de la traducción. La Apostilla de La Haya certifica la autenticidad del documento original y garantiza la eficacia jurídica de una Traducción Jurada en cada uno de los países firmantes del Convenio de la Haya. Para tramitar la apostilla, lo mejor es acudir al Colegio de Notarios. En unos 2 o 3 días podrás obtener el documento apostillado. El precio oscila entre 15 y 30 euros por documento. Los países firmantes del Convenio de La Haya son: Alemania, Andorra, Antigua y Barbuda, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Bahamas, Barbados, Bélgica, Belice, Bielorrusia, Bosnia, Herzegovina, Botsuana, Brunei, Darussalam, Bulgaria, Chipre, Colombia, Croacia, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos de América, Estonia, Federación de Rusia, Fidji, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Isla Marshall, Isla Mauricio, Israel, Italia, Japón, Kazajstán, Lesoto, Letonia, Liberia, Liechtenstein, Luxemburgo, Macedonia, Antigua República Yugoslava, Malawi, Malta, México, Namibia, Niue, Noruega, Países Bajos, Panamá, Portugal, República Dominicana, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Rumanía, San Cristóbal y Nieves, San Marino, Seychelles, Sudáfrica, Suiza, Surinam, Suazilandia, Tonga, Turquía, Ucrania y Venezuela. Para obtener la Apostilla de La Haya de un documento, consulta https://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/es/servicios-ciudadano/tramites-gestiones-personales/legalizacion-unica-apostilla.

El coste de legalizar un documento suele ser bajo o incluso puede ser gratuito. http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/ServiciosAlCiudadano/SiEstasEnElExtranjero/Paginas/Legalizaciones.aspx

El trámite de la legalización de la traducción jurada a través el Ministerio es gratuito (si se hace a través de las oficinas consulares, tiene un coste). La gestión se puede realizar en línea, aunque el trámite es más lento. «El trámite de legalización de documentos puede ser en algunos casos complicado, largo y farragoso para los interesados. Consciente de ello, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha habilitado un número de teléfono 91 379 16 55 y una dirección de correo electrónico [email protected] para resolver las dudas que se les planteen a los ciudadanos. En caso de escribir un correo electrónico, se ruega incluir nombre, apellido y teléfono de contacto.» Para más información http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/ServiciosAlCiudadano/SiEstasEnElExtranjero/Paginas/Legalizaciones.aspx

Todos los proyectos se envían de forma gratuita a nivel peninsular a través de un servicio de mensajería. Trabajamos con empresas líderes del sector como MRW, SEUR, NACEX, DHL y FedEx. Si necesita un servicio de envío urgente, se aplicará el cargo correspondiente.

Cuando se tienen que expedir dos traducciones juradas idénticas de un mismo documento, la segunda traducción que se expide se denomina «copia», aunque tiene exactamente el mismo valor que la primera. En España, lo más habitual es cobrar un porcentaje del precio de la primera traducción, aunque cada traductor es libre de fijar el que considere más adecuado.

No existe ninguna normativa que impida realizar una traducción jurada a partir de una fotocopia. En Cblingua comprendemos que, al tratarse de documentación oficial, a menudo cuesta desprenderse de ella y, por ello, facilitamos a aquellos clientes que acuden a nuestras oficinas y prefieren conservar su documentación, el escaneo o fotocopiado de sus documentos y, a partir de dicha copia, nos ponemos manos a la obra con su traducción. No. Para encargarnos traducciones juradas, basta con que nos envíes el documento escaneado por correo electrónico. Si no dispones de escáner, puedes fotografiar las páginas en alta resolución y enviárnoslas por correo electrónico o bien hacernos llegar una fotocopia. En cualquier caso, no tendrás que desprenderte del documento original, ya que podemos realizar traducciones juradas a partir de las copias que nos envíes.

Una de las características principales de la traducción jurada es que se traduce absolutamente todo (cifras, sellos, nombres, notas a pie de página, etc.). El objetivo de la traducción jurada es dar fe de que todos los elementos presentes en el documento original figuran también en la traducción. De ahí que sea inviable dar un presupuesto sin una vista previa del documento, ya que el precio de la traducción del mismo varía en gran medida en función de los elementos antes mencionados.

En principio, el trabajo de los traductores jurados nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores español sólo tiene carácter oficial en el territorio nacional. Si bien es cierto lo anterior, las autoridades de otros países pueden admitir nuestras traducciones juradas en determinados casos. El cliente deberá asegurarse, siempre antes de la presentación del documento y bajo su responsabilidad, que la traducción jurada que va a presentar será admitida por el destinatario. Es posible que sea necesario añadir a la traducción jurada algunas formalidades, como la legalización de la firma del intérprete o el visto bueno de un consulado.

No. El Ministerio de Asuntos Exteriores les otorga el título, una vez superadas una serie Títulos académicos, pruebas y exámenes. La actividad más demandada en el sector son las traducciones juradas, pero no se hace distinción entre traductores e intérpretes jurados. Por tanto, los términos «traductor jurado» e «interprete jurado» se pueden usar indistintamente.